Desarrollo y subdesarrollo
En la unidad anterior reflexionamos acerca del crecimiento económico, y vimos que es un aumento a largo plazo de la productividad de un país, el cual da lugar a un mejor nivel de vida, es decir, al desarrollo. En esta unidad vamos a analizar en qué consiste este desarrollo tanto en lo económico como en lo político y cuál es su relación con el subdesarrollo.
¿Qué es el desarrollo?
Hasta hace poco, en los años sesenta, se pensaba que crecimiento y desarrollo eran lo mismo. Hoy sabemos que no es así, y que el desarrollo es una consecuencia del crecimiento. En general, entendemos por desarrollo, por ejemplo, la buena calidad de vida que disfruta la gente de un determinado lugar.
Sin embargo, la realidad de los países y de las sociedades nos muestra que ese nivel de vida no es para todos. Es evidente que los ingresos se van concentrando en los más ricos mientras que los pobres lo son cada día más, a causa de una distribución injusta de la renta.
Los indicadores del desarrollo
El desarrollo se mide a partir de una serie de indicadores económicos, demográficos y sociales.
• Indicadores económicos. Los países desarrollados concentran la mayor parte de la producción mundial y presentan una elevada renta por habitante, mientras que los países subdesarrollados aportan un escaso porcentaje a la riqueza mundial y tienen una renta por habitante baja.
Los contrastes en la distribución de la riqueza son evidentes. Cuando vemos por ejemplo los rascacielos y tugurios en Bogotá.
1• Indicadores demográficos. En los países desarrolla dos el crecimiento de la población es escaso debido al descenso del número de nacimientos. Por el contrario, la población de los países subdesarrollados aumenta rápidamente porque tienen una tasa de natalidad elevada.
2• Indicadores sociales. Los países desarrollados se caracterizan por poseer un alto nivel de bienestar social, mientras que los habitantes de los países sub-desarrollados sufren grandes carencias en alimentación, sanidad y educación.
En la actualidad, dos de cada tres seres humanos habitan en países subdesarrollados.
La desigual distribución de la riqueza y los contrastes en el nivel de bienestar.
Existen grandes diferencias entre unos países y otros respecto a su capacidad de crecimiento económico, es decir, de producir bienes y servicios. Por ejemplo, los siete países más industrializados del mundo poseen las dos terceras partes de la producción mundial. Sin embargo, estos países albergan únicamente el 11% de la población, es decir, algo más de una décima parte de la población mundial posee casi el 80% de la riqueza del planeta.
De otra parte, la concentración de la capacidad productiva en algunos países trae consigo grandes contrastes en el nivel de vida del que disfrutan sus ciudadanos. Así, por ejemplo, el PNB por habitante del país más rico es unas quinientas veces mayor que el del más pobre. Así, casi todos los países de África, Asia e Iberoamérica tienen un PNB por habitante inferior a la medía mundial.
Según el último Informe sobre el Desarrollo Humano (IDH) elaborado por las Naciones Unidas, y que valora, además del ingreso por habitante, la esperanza de vida, la tasa de alfabetización adulta y el índice de escolaridad, existen grandes diferencias en cuanto al desarrollo humano. El valor del IDH de Canadá, que ocupa la primera posición de la clasificación, es casi cuatro veces el de Sierra Leona, que ocupa el último lugar.
Latinoamérica: subdesarrollo y dependencia
A continuación analizaremos el subdesarrollo que padece América Latina, a pesar de su riqueza vegetal y mineral.
¿Qué es el subdesarrollo?
Para muchas personas, el subdesarrollo debe medirse en términos económicos. Sin embargo, el término subdesarrollo es más amplio y significa carencia de la calidad de vida en todos los órdenes y no sólo en el económico.
La diversidad de países subdesarrollados
Casi todos los países subdesarrollados se sitúan en África, Asia e Iberoamérica, aunque hay grandes contrastes dentro de cada una de estas regiones.
• En África se puede distinguir entre los países musulmanes, en vías de desarrollo y el África subsahariana, que es el caso más dramático del subdesarrollo.
• En Asia hay países fuertemente subdesarrollados, como Blangladesh; países de elevada renta por habitante pero con una organización social y económica casi medieval (los productores de petróleo del golfo Pérsico), y países de industrialización reciente y rápida (Corea del Sur, Taiwán, Singapur, etc.).
• En Ibero América se observa un fuerte contraste entre países de extremada pobreza, como Haití, y países como Brasil o México, que tienen un importante desarrollo industrial.
Subdesarrollo en América Latina
• Situación económica. El crecimiento económico de Latinoamérica es lento e inestable, a pesar de que se han adelantado asociaciones de libre comercio en los últimos años, tales como MERCOSUR, el Grupo Andino y el Grupo de los Tres. A pesar de esto, e intercambio comercial con los países desarrollados por ejemplo, se realiza siempre en términos desventajosos para Latinoamérica, ya que se debe ajustar a las políticas que imponen aquellos.
Los modelos económicos tales como la apertura económica, en lugar de representar un avance significativo en términos de crecimiento, generó costos muy altos. Esto, debido a que el desempeño de los sectores agrícola e industrial no fue el mejor en la década de los noventa.
De otra parte, Latinoamérica representa la peor distribución de ingreso en el mundo, debido a que unas pocas clases sociales, al interior de los países, acaparan la propiedad y los recursos, al tiempo que el acceso a la educación es desigual. En consecuencia, la pobreza aumentó del 35% en los años ochenta, al 38% en 1999,
Adicionalmente, los países latinoamericanos son presa de una fuerte fuga de capitales por parte de compañías extranjeras, las cuales explotan los recursos naturales)1 monopolizan la economía. Estos y otros aspectos engendran economías nacionales desarticuladas y dependientes de las decisiones de los países industrializados.
La parábola del agua documento 1
Nuestra historia se desarrolla en una tierra muy árida. Terriblemente seca, parecida a un desierto. Sus habitantes padecían una gran escasez de agua, y naturalmente tenían sed de agua. Pasaban muchas horas del día buscándola, e incluso muchos morían de sed porque no la encontraban. No obstante, algunas gentes con mucha suerte habían encontrado agua. Era como encontrar un oasis en el desierto. Pero en lugar de repartirla, la almacenaban avaramente. Por esto la gente comenzó a llamarlos los agua-tenientes.
Un día el Pueblo fue a donde los agua-tenientes para pedirles un poco de agua, con el fin de calmar su sed. Pero los agua-tenientes respondieron al Pueblo bruscamente: ¡Vayanse de aquí, ignorantes! ¿Cómo les vamos a dar de nuestra agua? ¿Acaso quieren que nos muramos de sed?
Como los agua-tenientes eran gente muy hábil y astuta, organizaron al Pueblo para que les sirviera. A unos los pusieron a buscar más agua, a otros a trabajar en los manantiales y a otros a cargarla y descargarla en un gran depósito que se llamó Mercado.
Con el fin de estimular al Pueblo, los agua-tenientes les dijeron: ¡Escuchen! Por cada balde de agua que nos traigan, les pagaremos un peso. Y si ustedes necesitan, nosotros les podemos vender con mucho gusto, pero a dos pesos cada balde. La diferencia será nuestra ganancia y nos servirá para pagarles a ustedes su trabajo. Como el Pueblo tenía que llevar dos baldes de agua para poder comprar uno solo, los agua-tenientes tenían cada vez mas agua, y el Pueblo en cambio, cada vez, compraba menos agua. Con este sistema, el depósito se llenó pronto.
Naturalmente como los agua-tenientes eran la minoría, consumían poco agua. Y el Pueblo, que era la mayoría, no tenía plata suficiente para consumir mucha agua. Entonces los agua-tenientes no le pudieron dar más trabajo al Pueblo y les dijeron: No traigan más agua. ¿No ven que el depósito se está derramando? Esperen... tengan paciencia.
Entonces, claro, vino el desempleo general: como el Pueblo no podía traer más agua, no podía recibir ningún sueldo. Y sin plata no podían comprar ni siquiera un poco de agua. Comenzó entonces la sed, y no sabían qué hacer. No hay trabajo, no hay plata, no hay agua...
Los agua-tenientes, viendo que no vendían nada de agua resolvieron recurrir a la publicidad y a la propaganda, utilizaron la radio, la televisión, los grandes periódicos, los carteles murales, etc., toda la propaganda invitaba al pueblo a consumir agua y a aceptar los malos tiempos sin desesperarse. Por todas partes y a todas horas el Pueblo comenzó a oír y a ver la propaganda que decía: "Tome agua, tome más agua, consuma agua...".
Pero el Pueblo no podía consumir agua porque no tenía trabajo y por tanto, no tenían plata y sin plata no podían comprar agua y sin agua estaban en peligro de morir de sed.
• Subdesarrollo: manifestación del drama histórico de la desigualdad entre los hombres.
Si nos dieran trabajo, decía el Pueblo, podríamos comprar agua y si dueños no tendrían necesidad d gastar tanta plata en propaganda.
Los agua-tenientes, terriblemente preocupados, dijeron: estamos en una crisis económica. ¿Cómo es posible que nuestras propias ganancias sean las que nos están impidiendo gana más? ¿Cómo es posible que nuestras propias ganancias nos vayan a empobrecer? Tenemos que hacer algo.
Por otro lado el Pueblo, comenzaba a quejarse. Se sentía un malestar general, parecía el comienzo de algo importante. Muchos gritaban: Por favor, dennos algo de agua porque nuestros hijos se están muriendo di sed.
Pero los agua-tenientes respondían altaneramente: No, no, de ninguna manera; el agua es nuestra, e propiedad privada. Si ustedes no I; compran, no podrán bebería. Allá ustedes. Negocio es negocio.
Servicio colombiano de Comunicación Social.
En la unidad anterior reflexionamos acerca del crecimiento económico, y vimos que es un aumento a largo plazo de la productividad de un país, el cual da lugar a un mejor nivel de vida, es decir, al desarrollo. En esta unidad vamos a analizar en qué consiste este desarrollo tanto en lo económico como en lo político y cuál es su relación con el subdesarrollo.
¿Qué es el desarrollo?
Hasta hace poco, en los años sesenta, se pensaba que crecimiento y desarrollo eran lo mismo. Hoy sabemos que no es así, y que el desarrollo es una consecuencia del crecimiento. En general, entendemos por desarrollo, por ejemplo, la buena calidad de vida que disfruta la gente de un determinado lugar.
Sin embargo, la realidad de los países y de las sociedades nos muestra que ese nivel de vida no es para todos. Es evidente que los ingresos se van concentrando en los más ricos mientras que los pobres lo son cada día más, a causa de una distribución injusta de la renta.
Los indicadores del desarrollo
El desarrollo se mide a partir de una serie de indicadores económicos, demográficos y sociales.
• Indicadores económicos. Los países desarrollados concentran la mayor parte de la producción mundial y presentan una elevada renta por habitante, mientras que los países subdesarrollados aportan un escaso porcentaje a la riqueza mundial y tienen una renta por habitante baja.
Los contrastes en la distribución de la riqueza son evidentes. Cuando vemos por ejemplo los rascacielos y tugurios en Bogotá.
1• Indicadores demográficos. En los países desarrolla dos el crecimiento de la población es escaso debido al descenso del número de nacimientos. Por el contrario, la población de los países subdesarrollados aumenta rápidamente porque tienen una tasa de natalidad elevada.
2• Indicadores sociales. Los países desarrollados se caracterizan por poseer un alto nivel de bienestar social, mientras que los habitantes de los países sub-desarrollados sufren grandes carencias en alimentación, sanidad y educación.
En la actualidad, dos de cada tres seres humanos habitan en países subdesarrollados.
La desigual distribución de la riqueza y los contrastes en el nivel de bienestar.
Existen grandes diferencias entre unos países y otros respecto a su capacidad de crecimiento económico, es decir, de producir bienes y servicios. Por ejemplo, los siete países más industrializados del mundo poseen las dos terceras partes de la producción mundial. Sin embargo, estos países albergan únicamente el 11% de la población, es decir, algo más de una décima parte de la población mundial posee casi el 80% de la riqueza del planeta.
De otra parte, la concentración de la capacidad productiva en algunos países trae consigo grandes contrastes en el nivel de vida del que disfrutan sus ciudadanos. Así, por ejemplo, el PNB por habitante del país más rico es unas quinientas veces mayor que el del más pobre. Así, casi todos los países de África, Asia e Iberoamérica tienen un PNB por habitante inferior a la medía mundial.
Según el último Informe sobre el Desarrollo Humano (IDH) elaborado por las Naciones Unidas, y que valora, además del ingreso por habitante, la esperanza de vida, la tasa de alfabetización adulta y el índice de escolaridad, existen grandes diferencias en cuanto al desarrollo humano. El valor del IDH de Canadá, que ocupa la primera posición de la clasificación, es casi cuatro veces el de Sierra Leona, que ocupa el último lugar.
Latinoamérica: subdesarrollo y dependencia
A continuación analizaremos el subdesarrollo que padece América Latina, a pesar de su riqueza vegetal y mineral.
¿Qué es el subdesarrollo?
Para muchas personas, el subdesarrollo debe medirse en términos económicos. Sin embargo, el término subdesarrollo es más amplio y significa carencia de la calidad de vida en todos los órdenes y no sólo en el económico.
La diversidad de países subdesarrollados
Casi todos los países subdesarrollados se sitúan en África, Asia e Iberoamérica, aunque hay grandes contrastes dentro de cada una de estas regiones.
• En África se puede distinguir entre los países musulmanes, en vías de desarrollo y el África subsahariana, que es el caso más dramático del subdesarrollo.
• En Asia hay países fuertemente subdesarrollados, como Blangladesh; países de elevada renta por habitante pero con una organización social y económica casi medieval (los productores de petróleo del golfo Pérsico), y países de industrialización reciente y rápida (Corea del Sur, Taiwán, Singapur, etc.).
• En Ibero América se observa un fuerte contraste entre países de extremada pobreza, como Haití, y países como Brasil o México, que tienen un importante desarrollo industrial.
Subdesarrollo en América Latina
• Situación económica. El crecimiento económico de Latinoamérica es lento e inestable, a pesar de que se han adelantado asociaciones de libre comercio en los últimos años, tales como MERCOSUR, el Grupo Andino y el Grupo de los Tres. A pesar de esto, e intercambio comercial con los países desarrollados por ejemplo, se realiza siempre en términos desventajosos para Latinoamérica, ya que se debe ajustar a las políticas que imponen aquellos.
Los modelos económicos tales como la apertura económica, en lugar de representar un avance significativo en términos de crecimiento, generó costos muy altos. Esto, debido a que el desempeño de los sectores agrícola e industrial no fue el mejor en la década de los noventa.
De otra parte, Latinoamérica representa la peor distribución de ingreso en el mundo, debido a que unas pocas clases sociales, al interior de los países, acaparan la propiedad y los recursos, al tiempo que el acceso a la educación es desigual. En consecuencia, la pobreza aumentó del 35% en los años ochenta, al 38% en 1999,
Adicionalmente, los países latinoamericanos son presa de una fuerte fuga de capitales por parte de compañías extranjeras, las cuales explotan los recursos naturales)1 monopolizan la economía. Estos y otros aspectos engendran economías nacionales desarticuladas y dependientes de las decisiones de los países industrializados.
La parábola del agua documento 1
Nuestra historia se desarrolla en una tierra muy árida. Terriblemente seca, parecida a un desierto. Sus habitantes padecían una gran escasez de agua, y naturalmente tenían sed de agua. Pasaban muchas horas del día buscándola, e incluso muchos morían de sed porque no la encontraban. No obstante, algunas gentes con mucha suerte habían encontrado agua. Era como encontrar un oasis en el desierto. Pero en lugar de repartirla, la almacenaban avaramente. Por esto la gente comenzó a llamarlos los agua-tenientes.
Un día el Pueblo fue a donde los agua-tenientes para pedirles un poco de agua, con el fin de calmar su sed. Pero los agua-tenientes respondieron al Pueblo bruscamente: ¡Vayanse de aquí, ignorantes! ¿Cómo les vamos a dar de nuestra agua? ¿Acaso quieren que nos muramos de sed?
Como los agua-tenientes eran gente muy hábil y astuta, organizaron al Pueblo para que les sirviera. A unos los pusieron a buscar más agua, a otros a trabajar en los manantiales y a otros a cargarla y descargarla en un gran depósito que se llamó Mercado.
Con el fin de estimular al Pueblo, los agua-tenientes les dijeron: ¡Escuchen! Por cada balde de agua que nos traigan, les pagaremos un peso. Y si ustedes necesitan, nosotros les podemos vender con mucho gusto, pero a dos pesos cada balde. La diferencia será nuestra ganancia y nos servirá para pagarles a ustedes su trabajo. Como el Pueblo tenía que llevar dos baldes de agua para poder comprar uno solo, los agua-tenientes tenían cada vez mas agua, y el Pueblo en cambio, cada vez, compraba menos agua. Con este sistema, el depósito se llenó pronto.
Naturalmente como los agua-tenientes eran la minoría, consumían poco agua. Y el Pueblo, que era la mayoría, no tenía plata suficiente para consumir mucha agua. Entonces los agua-tenientes no le pudieron dar más trabajo al Pueblo y les dijeron: No traigan más agua. ¿No ven que el depósito se está derramando? Esperen... tengan paciencia.
Entonces, claro, vino el desempleo general: como el Pueblo no podía traer más agua, no podía recibir ningún sueldo. Y sin plata no podían comprar ni siquiera un poco de agua. Comenzó entonces la sed, y no sabían qué hacer. No hay trabajo, no hay plata, no hay agua...
Los agua-tenientes, viendo que no vendían nada de agua resolvieron recurrir a la publicidad y a la propaganda, utilizaron la radio, la televisión, los grandes periódicos, los carteles murales, etc., toda la propaganda invitaba al pueblo a consumir agua y a aceptar los malos tiempos sin desesperarse. Por todas partes y a todas horas el Pueblo comenzó a oír y a ver la propaganda que decía: "Tome agua, tome más agua, consuma agua...".
Pero el Pueblo no podía consumir agua porque no tenía trabajo y por tanto, no tenían plata y sin plata no podían comprar agua y sin agua estaban en peligro de morir de sed.
• Subdesarrollo: manifestación del drama histórico de la desigualdad entre los hombres.
Si nos dieran trabajo, decía el Pueblo, podríamos comprar agua y si dueños no tendrían necesidad d gastar tanta plata en propaganda.
Los agua-tenientes, terriblemente preocupados, dijeron: estamos en una crisis económica. ¿Cómo es posible que nuestras propias ganancias sean las que nos están impidiendo gana más? ¿Cómo es posible que nuestras propias ganancias nos vayan a empobrecer? Tenemos que hacer algo.
Por otro lado el Pueblo, comenzaba a quejarse. Se sentía un malestar general, parecía el comienzo de algo importante. Muchos gritaban: Por favor, dennos algo de agua porque nuestros hijos se están muriendo di sed.
Pero los agua-tenientes respondían altaneramente: No, no, de ninguna manera; el agua es nuestra, e propiedad privada. Si ustedes no I; compran, no podrán bebería. Allá ustedes. Negocio es negocio.
Servicio colombiano de Comunicación Social.
ACTIVIDAD: ELABORAR UN MAPA CON LOS DIFERENTES ESTRATOS SOCIALES DE BOGOTA. EN ACTIVIDADES. Se revisara en clase.
- PROXIMA SEMANA : OJO ARTICULO " CURSO PARA LA INJUSTICIA."

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